Hito 5 Derechos Humanos

¿El fin justifica los medios?


Iniciar este nuevo post con esta pregunta es quizá lo mas importante. Tras ingresar en la residencia del embajador de Japón en Perú y lograr su toma, todo hace indicar que a pesar de rendirse, los emerretistas fueron ejecutados a sangre fría.

Es posible que algunos de los terroristas haya caído en pleno tiroteo, pero los cadáveres de otros muestran claras señales se haber sido ejecutados extrajudicialmente.

Queda claro que tras el entrampamiento de las negociaciones con los terroristas se debió de elaborar un plan para recuperar la embajada con el uso de la fuerza, y en este punto el operativo puede ser catalogado de impecable. La parte que se le cuestiona al gobierno y a las fuerzas armadas es lo que se hizo con los terroristas. Hay muchas interrogantes, quizá la inicial es la principal para poder tener un juicio adecuado es la de quien dió la orden de esta ejecución.

Debemos tener en cuenta que mas allá de las ideologías de cada persona y/o grupo, todos tenemos los mismos derechos humanos y no tenemos potestad de decidir por la vida de otro. Es totalmente condenable la acción cometida por el MRTA, pero ello no le da a nadie el derecho para matar a las PERSONAS que cometieron este delito.

Sin embargo, también es importe reconocer, que los Emerretistas también atentaron contra los derechos humanos de las personas que secuestraron y ello también es tan o mas condenable que lo realizado por las fuerzas armadas.

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Hito 4 - OPERATIVO CHAVÍN DE HUÁNTAR – 22 DE ABRIL DE 1997


RESCATE:

El 22 de abril de 1997, después de varios fracasos en la negociación con la guerrilla y ante la figura de que por este motivo los secuestradores empezaron a negar la atención médica a los rehenes, el Gobierno tomó la decisión de enviar al Comando Chavín de Huantar para rescatar a los rehenes secuestrados en la residencia. Tras comprobar que los terroristas estaban distraídos por medio de cámaras de video introducidas de forma secreta desde los túneles y micrófonos introducidos por personal militar de sanidad por medio de los cuales se comunicaban algunos rehenes de rango militar, se decidió iniciar la operación.

A las 03:20pm aproximadamente, se d

io inicio al Operativo de Rescate Nipón 96 o Chavín de Huantar. Para ello el rehén y oficial de la Marina en situación de retiro, y actual Vicepresidente de la República, Alejandro Giampetri Rojas, comunicó a través de uno de los micrófonos ocultos el mensaje de que estaban dadas las condiciones para la intervención: trece terroristas estaban en el primer piso y uno de ellos en el segundo, mientras los rehenes habían retirado los pestillos de la puerta de una de las habitaciones del segundo piso que daba acceso a la terraza.

Foto: www.Peruenvideos.com

El Coronel Roberto Huamán Azcurra recibió el mensaje y de inmediato lo comunicó al Coronel Williams Zapata. Igualmente fueron comunicados el General Jaime Patiño y el Asesor de Inteligencia Vladimiro Montesinos Torres, para coordinar con el Presidente de la República, Alberto Fujimori Fujimori, y el Comandante General del Ejército del Perú, Nicolás de Bari Hermoza Ríos.

El Presidente de la República Alberto Fujimori Fujimori dio la orden de intervenir la residencia japonesa, y esta orden llegó a través de la cadena de mando hasta los encargados de ejecutar la acción. A las 03:25 pm una fuerte explosión dio inicio a la operación, con la voladura del piso del salón principal, en donde un grupo de terroristas jugaba fulbito entre ellos. Fueron 142 comandos quienes irrumpieron por todos los accesos disparando sus ametralladoras, y que además utilizaron los siguientes armamentos:

[1]Armamentos:

La acción militar desarrollada logró el exitoso rescate de 71 rehenes, el mismo que fue logrado con escasa bajas. Uno de los rehenes, el magistrado Carlos Giusti, fue herido en una pierna, lo que le causó una violenta hemorragia que le provocó la muerte; fue el único rehén muerto en la acción. Fallecieron también el Comandante del Ejército Peruano Juan Alfonso Valer Sandoval y el Teniente del Ejército Peruano Raúl Gustavo Jiménez Chávez.

Todos los terroristas fueron abatidos durante la operación, lo que generó entre familiares y testigos denuncias de ejecuciones extrajudiciales por parte de los comandos peruanos.

De acuerdo con la información oficial, los subversivos fueron abatidos al enfrentarse a los efectivos militares. Resultaron heridos, asimismo, 14 miembros de las fuerzas del orden y 8 rehenes[2].

Bibliografía

http://www.ejercito.mil.pe/efemeredis/chavindehuantar/index.htm

Libro: Operación Chavín de Huantar: Rescate en la residencia de la Embajada del Japón. Autor General del Ejército Nicolás de Bari Hermoza Ríos.


[2] Atestado Nº 04-DIRPOCC-DIVAMP-PNP del 02 de mayo del 2002, página 87 (Sección I, literal I, Documentos Recepcionados de la PNP, RENIEC y OTROS)

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Hito 3 - TOMA DE LA EMBAJADA DE JAPÓN Y RESCATE DE LOS REHENES POR PARTE DE LAS FUERZAS ARMADAS DEL PERÚ


PREPARACIÓN

La Operación Chavín de Huántar fue una operación militar del Gobierno del Perú, presidida por el presidente Alberto Fujimori Fujimori, cuyo objetivo politico era la liberación de los rehenes con vida, que fueron secuestrados por los miembros del MRTA en diciembre de 1996.

Este objetivo no debía incluir bajo ningún concepto negociación alguna de liberación de terroristas presos.

Para lograr este objetivo se previeron dos alternativas, que debian ejecutarse en paralelo, la solución pacífica y la solución militar, en ambas alternativas el elemento clave para desarrollar cualquiera de las dos era la inteligencia.

La solución pacífica estuvo basada en conversaciones directas y luego formales con los terroristas a través de garantes nombrados por el presidente de la república.

La solución militar se basaba en garantizar la seguridad de la nación mediante el sistema de defensa nacional

Luego de haberse agotado todos los extremos de solución pacífica se decidió operar la situación militar, debido a que la seguridad nacional, la de los rehenes y el principio de autoridad del estado estaban en riesgo, así es que empiezan las estrategias que acabaron en un rotundo éxito en la operación.

El principio de esta operación estuvo basado en la sorpresa, llevada acabo bajo absoluto secreto, era indispensable saber lo que los terroristas pensaban, hacían y a la vez hacerles creer que ellos nos estaban dominando, el pensamiento de “Finge inferioridad y estimula su arrogancia” se acoplaba en esta estrategia.

Es así como el 22 de abril a las 3:23 PM el presidente de la república dio la orden de iniciar el operativo de rescate, sorprendiendo a los terroristas que iniciaban su acostumbrado partido de fulbito, lo que concluyó en el éxito del operativo, murieron todos los terroristas, el Comandante del Ejército Peruano Juan Alfonso Valer Sandoval y el Teniente del Ejército Peruano Raúl Gustavo Jiménez Chávez, y el Dr. Carlos Giusti que murió de un paro cardiaco en el hospital.

Este hecho dio la vuelta al mundo y el Perú estaba en la mira de todos, por lo que asegurar la vida de los rehenes era el principal objetivo del gobierno peruano. Dicha operación está considerada como una de las más exitosas, o quizá hasta ahora la más exitosa en el rescate de rehenes.

Después de que los miembros del MRTA secuestraron la embajada de Japón, el gobierno peruano decidió mantener una negociación con la guerrilla para obtener la liberación de los rehenes. El ex Presidente de la República Alberto Fujimori Fujimori ordenó al General de División EP Nicolás de Bari Hermoza Ríos, Comandante General del Ejército y Presidente del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas, al asesor del Servicio de Inteligencia Nacional, Vladimiro Montesinos Torres, y a los altos mandos militares, que procedieran en la elaboración de un plan operativo militar de contingencia con el objetivo de rescatar a los rehenes en el caso de que fracasaran las negociaciones con el MRTA. Las autoridades del gobierno decidieron mantener las negociaciones con los terroristas y al mismo tiempo entrenar a los soldados del Ejército del Perú, la Fuerza Aérea del Perú y la Marina de Guerra del Perú en una réplica de la residencia japonesa, cavando túneles subterráneos. Este trabajo fue planificado considerando todos los detalles y riesgos que la situación requería. Se tomaron el tiempo necesario y suficiente para analizar y preparar un plan adecuado que minimice los errores, por lo que este trabajo requería del aporte de personal experimentado. Este personal capacitado consistía tanto del personal obrero para la construcción de los túneles, y del Servicio de Inteligencia de las Fuerzas Armadas para el diseño y coordinación del operativo. Por esta razón, se aseguró que varios mineros de la sierra peruana fueron llevados a Lima para construir estos laberintos con muchas salidas. Durante la planificación de la operación se comentó que los túneles tenían una similitud a los templos de la cultura peruana preinca Chavín de Huantar, los cuales fueron realizados bajo tierra y estaban compuestos de diferentes accesos y pasillos subterráneos.

Parte de la estrategia militar era que, durante las mañanas el ejército propale marchas militares con megáfonos en los alrededores de la residencia. Los medios de comunicación especularon que era una maniobra para bajar la moral de los terroristas. El bullicio de las marchas militares alteró los nervios de quienes permanecían en la residencia japonesa; sin embargo, el verdadero motivo de estas maniobras era evacuar la tierra extraída durante la noche por medio de camiones que salían de una casa ubicada en la calle posterior de la residencia.

El Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas encargó al Comandante General de la Primera División de Fuerzas Especiales, General del Ejército del Perú Augusto Jaime Patiño, la elaboración del plan operativo para el rescate de los rehenes. Se le asignó, asimismo, la jefatura del Centro de Operaciones Tácticas (COT) que se constituyó en un segundo nivel de comando. Conformaban el equipo del COT los Coroneles EP Jesús Reyes Tavera, Paúl Da Silva Gamarra, Edmundo Díaz Calderón, el mayor EP Jaime Muñoz Oviedo, y el Capitán EP José Fernández Fernández[1]

Bajo las órdenes del General del Ejército del Perú, Augusto Jaime Patiño, Coronel del Ejército del Perú José Williams Zapata diseñó el Plan de Operaciones “Nipón 96”. Este oficial tuvo a su mando el grupo que realizaría la intervención, denominado Patrulla “Tenaz”, que se constituyó en un tercer nivel de comando. Tuvo como adjuntos, al Coronel Luis Alatrista Rodríguez y al Capitán de Fragata Carlos Tello Aliaga. La patrulla estuvo integrada por 143 comandos aproximadamente, quienes permanecieron acuartelados y entrenando en la réplica de la residencia japonesa que para tales efectos habían fabricado en el Cuartel del Ejército en Las Palmas ubicado en Chorrillos.

Por otro lado, el Presidente Alberto Fujimori Fujimori encargó la labor de Inteligencia para el cumplimiento de la parte operativa en el campo militar, al Asesor de Inteligencia (SIN), Vladimiro Montesinos Torres. Este, a su vez, encargó al Coronel Roberto Edmundo Huamán Azcurra las labores de explotación de la información que se obtenía secretamente desde el interior de la residencia a través de micrófonos escondidos y de un beeper que portaba uno de los rehenes, y además se le encargó la construcción de la réplica de la residencia de la embajada, la toma de fotografías y las filmaciones del operativo de rescate. El Coronel Roberto Huamán Azcurra, a su vez, encargó al Coronel Jesús Zamudio Aliaga la construcción de los túneles y la seguridad en las casas aledañas a la residencia del embajador.

Video: Alberto Fujimori explica la planeación del operativo.



[1] http://www.cverdad.org.pe/ifinal

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Hito 2 - Demandas y negociaciones con el Estado Peruano

Demandas del MRTA:

Las demandas del Movimiento revolucionario Tupac Amaru no se hicieron esperar. Al tercer día de la toma de los rehenes, ya se tenía establecida la comunicación entre los terroristas y los medios de comunicación. Las demandas presentadas por los terroristas, se enfocaban en su lucha contra el Gobierno Peruano y se presentaban cuatro demandas como se menciona en el Libro titula do “La Casa del Embajador”, escrita por Morihisa Aoki, en ese momento, Embajador de Japon en el Perú.

“Primero: La liberación de todos los miembros del MRTA confinados en las cárceles. Ordenar la libertad de todos los que estén cumpliendo condena y los que tengan condena pendiente.

Segundo: Un cambio en la política económica de Fujimori que únicamente beneficia a los ricos.

Tercero: Que todos los miembros del MRTA puestos en libertad sean conducidos sanos y salvos a algún lugar de la selva peruana.

Ultimo punto: El pago de un impuesto de guerra. El impuesto de guerra era la forma con que llamaban al pago del rescate por los rehenes. Estas fueron sus demandas.”

(Aoki 1998: p.29)

Los terroristas demuestran un trabajo de planificación muy elaborado para la toma de la embajada pero, al parecer, no se habían preparado para entablar una negociación de tal magnitud. “Si se pudiese explicar la actitud de los terroristas en pocas palabras, podría decirse que ellos sencillamente carecían de capacidad de negociación.” (Aoki 1998: p.74) Los terroristas no aceptaron las propuestas del estado peruano y se dieron cuenta de que no serían aceptadas sus demandas.

Proceso de Negociación:

Las negociaciones con los terroristas se dieron lugar el mismo día del asalto a la Embajada de Japon, 17 de diciembre de 1996.

“El proceso de negociaciones con los miembros del Movimiento Revolucionario Tupac Amaru, que tomaron la residencia del embajador de Japón, Morihisa Aoki, duró cuatro meses y cuatro días. Se inició una hora y veinte minutos después del asalto a dicha residencia, al ser liberadas 106 personas, en su mayoría mujeres de avanzada edad, entre ellas la madre y la hermana del ex presidente Alberto Fujimori Fujimori.”

Comisión de la Verdad (http://www.cverdad.org.pe/ifinal/pdf/TOMO%20VII/Casos%20Ilustrativos-UIE/2.66.%20%20ENABJADA%20JAPON.pdf)

Se logró liberar a gran parte de los invitados a la ceremonia, en su mayoría Mujeres, entre los que se encontraba la hermana del presidente Alberto Fujimori, y mayores de edad. Por otro lado, se filtro información de que el Presidente Alberto Fujimori, considero la posibilidad de liberar un grupo limitado de militantes del MRTA, presos con condenas menores, para que sean liberados más rehenes. También se les ofreció un avión con el cual puedan dejar el país sin generar mayores conflictos.[1]


[1] Cfr. Comisión de la Verdad 1998: p.3

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Hito 1 - Toma de la Residencia del Embajador de Japón en Perú

El 19 de diciembre de 1996, se llevó a cabo la toma de la residencia del Embajador de Japón en Perú por parte de integrantes del Movimiento Revolucionario Túpac Amaru – MRTA, lo cual constituyo un hecho que mantuvo a todo el país en zozobra y la atención internacional centrada en la respuesta política y militar que asumirían las autoridades peruanas.

Con respecto a este hecho, cabe destacar el contexto político correspondiente a dicho año, que según refiere la Comisión de la Verdad en su Informe final, fue un elemento determinante que sumo en la decisión de la toma de la residencia del Embajador por este grupo armado, representado por las disposiciones penales de represión de conductas subversivas, que condenaba a cadena perpetua a los delincuentes terroristas, lo cual en los hechos imposibilitaba la salida de los presos del MRTA.

Según Nelson Manrique, en la lectura, El Tiempo del Miedo, La Violencia Política en el Perú 1980 – 1996, el movimiento subversivo MRTA, a diferencia de otros grupos armados de la década del 90, desarrolló su lucha armada en base a la tradición guerrillera latinoamericana, guevarista, teniendo como referentes históricos a ¨Túpac Amaru, Leoncio Prado, Alfonso Ugarte y Bolívar, el Che, naturalmente, y Jesucristo de los pobres¨.

En efecto, el líder de esta agrupación, Néstor Cerpa, al igual que los antes citados, planteaba transformar el país y alcanzar la justicia social utilizando para ello la fuerza de las armas como principal instrumento de lucha; sin embargo, durante el desarrollo de su lucha armada en los años 90, sus planteamientos iniciales, se transformaron en obsoletas interpretaciones de la realidad peruana.

Bajo estas consideraciones, podemos afirmar que la toma de la Residencia del Embajador de Japón en Perú fue un intento del MRTA tendiente a descartar la imagen de derrota política que tenían frente a la sociedad, y procurar la liberación de sus dirigentes que se encontraban purgando condena de cadena perpetua. Este fue por tanto, un suceso desesperado de instaurar terror en la capital del Perú que pretendió mantener su presencia en el escenario político y militar en el Perú.

Adicionalmente, cabe destacar que este grupo del MRTA reunió como integrantes a jóvenes sin mayor educación formal (algunos incluso no habrían terminado la primaria), ni formación religiosa; Jóvenes que sin duda podrían adoptar los planteamientos radicales de violencia revolucionaria ante un país que demostró constante despreocupación ante sus necesidades.



Bibliografía

  • El Tiempo del Miedo. La Violencia Política en el Perú 1980 – 1996 Manrique, Nelson
  • Página web de la Comisión de la Verdad

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Hitos principales a analizar

1. Toma de la Embajada (17 de enero de 1997)

Motivación para acción armada de toma de la residencia del embajador de Japón por parte del grupo MRTA.

2. Demandas y Negociaciones

Identificación de los planteamientos realizados por el grupo MRTA, mecanismos de negociación adoptados por el estado y las organizaciones que pretendieron colaborar en una solución pacífica.

3. Operación Chavín de Huántar – Preparación

Detalles de la decisión del estado de iniciar la preparación de una estrategia para la liberación, paralelo a las negociaciones.

4. Operación Chavín de Huántar – Rescate

Clarificar los sucesos al detalle sobre la acción del gobierno con relación al rescate de los rehenes y la presunta ejecución de los miembros del MRTA.

5. Derechos Humanos

Mostrar una visión imparcial sobre la presunta violación de los derechos humanos por ambas partes (Estado y MRTA).

Resumen introductorio


El 17 de diciembre de 1996, se llevó a cabo la toma de la residencia del Embajador de Japón por un grupo de 14 terroristas del MRTA, encabezado por Néstor Cerpa Cartolini, líder de dicha agrupación, tomando inicialmente como rehenes a aproximadamente 400 personas, siendo posteriormente liberadas aquellas que no representaban mayor injerencia política (principalmente mujeres y mayores de edad).

Luego de esta liberación, el grupo terrorista retuvo 72 rehenes, que servirían para el inicio de sus demandas políticas, entre ellas, la liberación de 465 prisioneros terroristas. Las negociaciones se dieron principalmente entre el lugarteniente del MRTA, Rolly Rojas y los representantes de los rehenes, Domingo Palermo, del Ministerio de Educación; comisión de garantes, Cipriani, obispo de Ayacucho; Anthony Vincent, de la embajada de Canadá y Michael Minning, representante de la cruz roja en el Perú.

En enero de 1997, las negociaciones se vieron interrumpidas debido a que Cerpa Cartolini denuncia la construcción debajo de la Embajada. Luego en febrero del mismo año, el diario La República, anunció un plan de intervención por parte del gobierno con las fuerzas armadas y Estados Unidos, operación que luego fue conocida como Chavín de Huántar.

El asalto a la embajada y el rescate de los rehenes se dio el 22 de abril de 1997, 4 meses posteriores a la toma de la Embajada.